Juan 15:27

Hermanas y hermanos

Que la gracia de Dios les siga dando la energía para continuar afirmando sus llamados por medio de los ministerios que Él ha colocando en nuestras manos.

Verso 27 Y ustedes también serán mis testigos, porque han estado conmigo desde el principio.

En estos días he visto como el amor de una hija por su padre se demuestra, lo cuida, lo baña, le da comida, lo lleva sus citas médicas, le habla, le da cariño y lo mira. Es esa mirada amorosa a su padre lo que confirma el amor y el servicio. Esa hija conoce al padre, el padre, en su condición de enfermedad, le sonríe, dice algunas palabras, algunas son como balbuceos, pero su sonrisa es la clave. La hija puede leer en su expresión lo agradecido que está por su acompañamiento.

Jesús le dice a sus discípulos que serán los testigos, porque han estado con Él desde el principio. Esa palabra testigo, es importante, lo que significa es más profundo de lo que hoy en día se utiliza. Una persona que da testimonio sobre la verdad, está dispuesta a dar la vida, está dispuesta a ofrendarse para que ese testimonio sea escuchado. Hoy en día vemos a muchas personas que presencian un acto criminal y no ofrecen testimonio, no están dispuestas a ir ante un juzgado a decir lo que vieron. En otras ocasiones hay personas que laboran en una oficina y conocen, algunas veces de primera mano, sobre un delito cometido o cometiéndose, y no lo denuncia, por miedo a perder su empleo. Esas personas, las que así actúan, no son testigos, mucho menos son discípulos de Jesús.

El conocer la verdad que nos es revelada en el Evangelio de Cristo nos libera. Esa liberación nos tiene que brindar la confianza necesaria para dar testimonio de Jesús ante el mundo. Pero ese testimonio se tiene que vivir a cada momento, haciendo todo lo que pueda estar a nuestro alcance, realizando el trabajo al máximo de nuestras capacidades. Es que ser testido del Evangelio conlleva un compromiso de servicio, de educar a otras personas, de vivir en medio de una comunidad que necesita de ejemplos sanos. La sociedad puertorriqueña necesita que los discípulos de Jesús, nosotros y nosotras, demos testimonio de un amor que está dispuesto a servir a la otra persona con entrega total, la que damos con nuestras acciones y mensajes.

En este Domingo de Pentecostés la Iglesia Cristiana, la que vive el mensaje del Evangelio, tiene que enfrentarse a unas condiciones sociales que son distintas a las que se vivieron en los tiempos de Jesús, pero no ha cambiado el amor. Un amor que nos hace vivir cada momento con pasión, en servicio a la otra pesona. Como la hija que cuida a su padre que está encamado, que no se puede valer por sí mismo, que la necesita y que vive cada momento, cada palabra, cada caricia y cada cuidado. Ese es el amor cristiano en acción, es la gracia de Dios que nos mueve a actuar, es el Evangelio que nos invita a entregarnos. Hoy, este domingo, tenemos que renovar nuestro compromiso con el Evangelio, tenemos que predicarlo, usando los instrumentos a nuestro alcance, sin perder la esencia evangélica, sin soltar la verdad que libera y la gracia que nos sostiene.

El mensaje de Jesús a sus discípulos es claro, ustedes han estado conmigo desde el principio, ustedes me han escuchado y visto lo que he hecho; ustedes ahora tienen que ir al mundo y proclamar la buena nueva. Todavía tenemos que cumplir con el mandato de Jesús, con el mandato de Dios: Id y predicad… Para ello tenemos que capacitarnos, educarnos y formarnos en el Evangelio, que es sano y lleno de energía. Luego de esa preparación tenemos que vivir el Evangelio en nuestro tiempo de vida, a cada momento y dejar que nuestra vida sirva para enseñarles a otras personas que creemos en un Dios vivo. Vivamos el Evangelio y proclamemos la verdad. Sirvamos a las otras personas, aún a aquellas que no entienden ni aceptan el evangelio. Ese es nuestro deber, porque somos hijos e hijas de Dios.

Oremos por la Asamblea del Distrito de Puerto Rico, a celebrarse el sábado, 2 de junio de 2012, en la IEL Príncipe de Paz, desde las 8am:

Transformación Radical de la Misión

Paz

Rev. Felipe Lozada Montañez
Obispo Sínodo del Caribe/Bishop Caribbean Synod
Iglesia Evangélica Luterana en América/Evangelical Lutheran Church in America

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Juan 17:6

Hermanas y hermanos

Que la gracia de Dios les siga dando la energía para llevar a cabo su llamado en medio de sus familias, vecindad, trabajo, congregación y sociedad.

Verso 6: A los que escogiste del mundo para dármelos, les he hecho saber quién eres. Eran tuyos, y tú me los diste, y han hecho caso de tu palabra. [DHH]

El texto para este domingo [Juan 17:(1-5, 6-19, (20-26)] se le conoce como la oración intercesora de Jesús por sus discípulos. Es importante el señalarlo porque ella está escrita en el Evangelio para que la leamos y la estudiemos. Este texto debe formar parte de un Estudio Bíblico en cada congregación, organización, ministerio y oficio.

Jesús comienza la oración agradeciendo a Dios el que le haya permitido tener un grupo de personas a su lado, reconociendo que provienen de Dios, que es un regalo de Dios. Así mismo lo tenemos que hacer nosotros, nosotras, en nuestras vidas. Tenemos que agradecer a Dios por lo que nos ha dado, por lo que tenemos y por lo que nos ha de proporcionar.

Esta oración es una que nos toca a cada uno de nosotros, cada una de nosotras, porque nos identificamos con la misma, hemos vivido una parte de ella y ello nos permite que la entendamos, aunque no podamos medir su alcance. Jesús le dice al Padre que nos ha revelado su poder y su mensaje, reconociendo que provenimos de Dios, nuestrro Creador. Jesús cuida de nosotros, lo sabemos por medio de su Evangelio, el que nos indica todo lo que Dios quiere que conozcamos. En la oración Jesús quiere garantizarnos que estaremos bien cuidados. Jesús confía en la fuerza de la oración.

Es por ello que la oración en la Iglesia Cristiana tiene un lugar privilegiado, por lo que ella encierra, la cercanía con Dios. Confiando en que la oración nos comunica con Dios podemos sentir que nos sigue conduciendo, que siempre está a nuestro lado y que siempre ha de venir a nuestro encuentro. Esa es la confianza que sentimos los que seguimos el mandato del amor, el que nos lleva a servir a las otras personas, aún a personas que no conocemos. Es que la oración es para pedir por todo el pueblo de Dios, el que nos da lo suficiente para seguir adelante.

Nuestra oración diaria tiene que pedir por aquellas personas más cercanas a cada uno de nosotros, familia, vecinos, vecindario, comunidad, sociedad y humanidad. Es que la oración por nuestro pueblo tiene que ser constante, en especial durante estos días cuando vivimos momentos en los cuales cómo se va derrumbando la confianza en instituciones como la Comisión Estatal de Elecciones. Tenemos, como pueblo, que seguir fortaleciendo los valores cristianos que Dios nos ha legado en su Palabra. Es nuestra tenacidad en conservar los valores, fortalecerlos y dejar que ellos sean los que nos sigan conduciendo. Esa tiene que ser nuestra oración diaria por el pueblo, del cual conformamos parte.

Dios es quien nos ha de brindar su contestación, siempre cumpliendo su voluntad. Oremos y esperemos por la contestación divina, siempre nos ha de llegar, en ocasiones de la forma menos esperada.

Oremos por las personas enfermas, por las familias, por las actividades de cada congregación, organización y ministerio. Oremos por las Asambleas de los Distritos, Puerto Rico (sábado, 2 junio 2012, IEL Príncipe de Paz en Caguas) e Islas Vírgenes (sábado, 23 junio 2012, IEL Holy Trinity en Saint Croix). Oremos por el Proceso Electoral y que Dios le dé sabiduría al pueblo.

Paz

Rev. Felipe Lozada Montañez
Obispo Sínodo del Caribe/Bishop Caribbean Synod
Iglesia Evangélica Luterana en América/Evangelical Lutheran Church in America

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Juan 15:17b

Que la gracia de Dios les siga proveyendo de la energía necesaria para continuar caminando al lado del pueblo, proclamando la verdad liberadora del Evangelio y sirviendo a todas las personas, sin excepción ni prejuicio.

Verso 17b: Que se amen unos a otros. [DHH]

Jesús, Dios Hijo, Salvador del mundo, nos ha legado un mensaje que solamente se puede vivir si nos entregamos completamente a la obediencia del Evangelio. Esa obediencia es una Gracia que cuesta, es cara, pero nos da una libertad que ninguna otra cosa o concepto nos la puede dar. Es costosa, ya que Jesús murió en la Cruz para salvarnos, lo hizo por amor. Es cara, ya que el seguir a Cristo nos ha de dar trabajo y nos consumirá. Nos libera y nos permite caminar el trayecto de vida que Dios quiere y yendo hacia el lugar que él nos tiene deparado. Esa promesa de Dios se ha de cumplir y esa es nuestra confianza, cumpliendo su Voluntad.

El amor verdadero es un mandato que proviene de Dios mismo, es por amor que fuimos creados los seres humanos, es por amor que la Creación nos fue dada para que la administremos, es por amor que Jesús cargó con su cruz a cuestas, es por amor que somos cristianos/as. Ese amor tiene que ser incondicional, no podemos colocarle parámetros, es un regalo de Dios, uno que él quiere que vivamos plenamente. Dios sabe que podemos hacerlo, pero esto lo tenemos que lograr con humildad, convencido/as de que es lo correcto, porque es lo que Dios quiere. Eso es amor inconcional, un amor obediente, cumpliendo la voluntad de Dios.

En nuestro país, Puerto Rico, hace que la persona cristiana se entregue a servir amorosamente a la comunidad. Aún en estos tiempos de tanta maldad, corrupción y valores dislocados, la persona cristiana no puede perder la esperanza, aunque la realidad no les permita vivir tranquilos/as. Es que no hemos sido enviados a tener una vida cómoda, todo lo contrario, tenemos que caminar con piedras en los zapatos, aún nuestra denominación tiene que ser piedra en un zapato para la sociedad. Tenemos una teología que es comprometida con la verdad, con esa verdad que se sostiene en el amor de Dios, el que Él nos ha regalado y lo comprobó por medio de la entrega de su único Hijo, Dios como él, a la cruz.

La persona cristiana tiene que dar, no solamente la milla extra, sino las que sean necesarias para ayudar a sacar a nuestro país, Puerto Rico, de la in-calidad de vida que un sector minoritario nos quiere encerrar. Es por ello que nuestra participación en asuntos sociales tiene que ser con propuestas concretas, unas que tenga viabilidad, que se puedan autosostener y tener la capacidad de transformarse. Es por ello que una aparente derrota en una cuestión electoral no nos amilana, ni nos tiene que detener. Tenemos siempre que estar dispuestos/as a dar el tiempo y el esfuerzo necesario para construir un mejor país, desde nuestras capacidades y fuerzas. Lo que le conviene al pueblo de Puerto Rico es lo que nos tiene que seguir moviendo, es por lo que tenemos que seguir orando, pero también tenemos que actuar. Lo tenemos que hacer por amor a nuestro prójimo, a mi hermana, a mi vecino, a mi familiar, a mi amigo, pero no menos importante por la niñez, compuesta por nuestras nietas, sobrinos, primos, vecinitas, amistades que nos sonrien en la mañana. Es por ello que las circunstancias, creadas por un pequeño sector, poderoso y con autoridad, no puede detener el amor de una persona cristiana, mucho menos el de una comunidad de fe.

Hoy, más que nunca, tenemos que seguir llevando, y viviendo, el mensaje de la verdad evangélica, lo que nos ha de costar, pero ese es nuestro compromiso, cumpliendo la Volundad de nuestro Creador, quien nos ama, aún conociendo nuestras debilidades. Nuestro pueblo necesita conocer que un cambio en las actitudes es necesario, que no podemos amilanarnos ante los embates de fuerzas oscuras y poderosas; Martín Lutero se enfrentó al Imperio y a la Iglesia de su tiempo, porque sabía que tenía al Evangelio y la Verdad de Cristo, de su parte, a su lado. Nosotros/as también contamos con esa fuerza. El momento es para actuar con la mayor verticalidad y elegir seres humanos, personas, líderes, que puedan mejorar la calidad de vida, con un compromiso claro con la transformación. Esas personas las hay en todos los partidos políticos, pero las tenemos que conocer y compartir sus nombres, comencemos a discernir la Voluntad de Dios para nuestro país, un pueblo justo, liberado y que va caminando hacia la salvación. Todo ello lo hacemos por el verdadero amor que sentimos unos por otras.

FELIZ DÍA DE LAS MADRES, LAS QUE SABEN EL HONDO SIGNIFICADO DEL AMOR SACRIFICADO, LAS QUE SIGUEN ESTANDO DISPUESTAS A DAR SU VIDA POR SUS HIJOS E HIJAS, PORQUE SABEN QUE LA SALVACIÓN NOS LA PROVEE DIOS SI AMAMOS A LAS DEMAS PERSONAS.

Una nota final: El conteo en la AEE sigue adelante, con Juan Rosario y Agustín Irizarry a la delantera, pero en la Urna #11 se ha encontrado unas papeletas muy bien ordenadas, empaquetadas y con un orden, como si se hubiera hecho un “vaciado de listas de consumidores/as”, algo parecido a las irregularidades que se han denunciado, y comprobado, en las primarias de los Partidos Políticos el18 marzo. Como Iglesia Evangélica Luterana en América Sínodo del Caribe denunciamos las irregularidades, porque las mismas atentan contra una decisión libre del pueblo, repudiamos la corrupción, venga de donde venga, ya que la misma atenta contra la dignidad del pueblo puertorriqueño. Hoy, mas que nunca antes, es necesario que nos inscribamos, participemos de las elecciones y votemos por personas que son aptas, las hay en todos los Partidos Políticos. Así sea.

Paz

Rev. Felipe Lozada Montañez
Obispo Sínodo del Caribe/Bishop Caribbean Synod
Iglesia Evangélica Luterana en América/Evangelical Lutheran Church in America

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Juan 15:2

Hermanas y hermanos

Que la gracia de Dios les siga dando la energía para continuar con el llamado que Él les hizo.

Juan 15:2 Si una de mis ramas no da uvas, la corta; pero si da uvas, la poda y la limpia. [DHH]

Un árbol es usado como ilustración en esta narrativa en el Evangelio de Juan. Una vez más la agricultura es utilizada para llevar el mensaje al pueblo, Jesús conoce su ambiente y la comunidad, es por ello que utiliza lenguaje que puedan entender. Jesús no está siendo academicista, está llevando un mensaje al pueblo. Nuestras reflexiones y escritos reflejan ese ejemplo, vamos a la descripción del tema que nos ocupa, usando, en ocasiones, ilustraciones que vienen del diario vivir.

Una figura pastoral me ha dicho que he sido bueno recortando, por las recomendaciones que he tenido que hacer en cuanto a la administración sinodal y los efectos que ello conlleva. Luego de varios encuentros y conversaciones he ido indicando que no necesariamente he ido recortando, sino podando. Aunque pensándolo bien he tenido que hacer cortes, pero la mayor parte del tiempo es la poda. Podar es comenzar a fortalecer al árbol, para que sus frutos puedan continuar alimentando. Podar es comenzar a fortalecer las ramas del árbol para que estas cumplan con su labor. Podar es hacer aquello que es necesario hacer para que el árbol, que está dando frutos, siga haciéndolo.

La Iglesia Evangélica Luterana se conforma de un gran árbol, con sus ramas, hojas y frutos; tiene un tronco que está sembrado en la Palabra, la que Dios nos ha dado; enclavada en el Evangelio de Jesús, la que recibimos; en la Gracia que Dios nos regala y nos sigue ofreciendo de forma única. Es que Dios es Dios y un ser humano no puede actuar como Él; aunque podemos señalar que algunas personas pretenden ser Dios. Vemos el ejemplo de ese personaje que se llama a sí mismo Jesucristo Hombre; una blasfemia y una gran herejía. Otras personas no son tan pretenciosas, pero actúan, de cuando en vez, como si se creyeran dios. Esas ramas hay que cortarlas, no se pueden podar, no dan buen fruto. Nos tenemos que preocupar por las otras ramas, tenemos que cuidarlas, fortalecerlas y permitir que den buen fruto, y si se son en abundancia mejor.

Las ramas de nuestro árbol se tienen que podar, para que puedan fortalecerse. Ese cuidado se tiene que dar a las ramas que dan fruto. Porque el fruto que dan alimentan a la comunidad, al pueblo. Un alimento que es único, que le brinda a la persona la fuerza para aceptar una transformación en su vida, la que Dios quiere que tengamos.

En estos días hemos sido testigos de una grave falta a la democracia puertorriqueña, tal y como la hemos conceptualizado. Se ha evidenciado el fraude y la corrupción en el proceso primarista. Es un bochorno lo que se ha evidenciado y la iglesia tiene que manifestarse de forma clara y precisa. Ante este evento, que indigna y se siente una vergüenza ajena, el pueblo tiene que manifestarse, no es alejándose o dejando el campo libre a los corruptos, sino todo lo contrario, participando de forma masiva en la elección. Le propuse a un periodista el que le llevara a sus jefes el que se pudiera comenzar a publicar una especie de perfil de cada candidato/a a puestos electivos, que ese proyecto se puede coordinar con medios de internet, radio y televisión. Ello debe de ser parte de la educación. Eso es podar el árbol, cortar ramas dañadas. Fortalezcamos el árbol de la democracia participando, inscribiendo, estudiando y tomando decisión.

Que Dios nos siga conduciendo en este caminar.

Paz

Rev. Felipe Lozada Montañez
Obispo Sínodo del Caribe/Bishop Caribbean Synod
Iglesia Evangélica Luterana en América/Evangelical Lutheran Church in America

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Juan 10:11b

Hermanas y hermanos

Que la gracia de Dios les siga fortaleciendo en sus vidas, familias, ministerios, trabajos y estudios.

Verso 11b: El buen pastor su vida da por las ovejas. [DHH]

La figura del Buen Pastor es una de las muchas que utiliza el Evangelista Juan para describir a Jesús, el Cristo. En otras ocasiones lo describe como el Pan de Vida. Qué significa que Jesús sea el Buen Pastor? Es una imagen poderosa la que se nos presenta, el pastor cuida de sus ovejas, vela por ellas y es por ello que se ha usado, por años como la labor que realizamos los ministros ordenados a Palabra y Sacramento. Es una imagen, pero también una función y una gran responsabilidad la que conlleva.

Hoy estuve en una tienda, comprando algunas vituallas y viendo qué cosas novedosas y a bajo precio ofrecían. Mayormente lo que hago es mirar y mirar, casi un “window shopping”, pero por los pasillos. Allí me encontré con dos parejas de luteranos, de distintas congregaciones, pude saludarles, compartir un momento y seguir mi “compra de pasillo”. Fue un momento para ver que la labor de una figura pastoral es una que se tiene que dar en todo momento, ese encuentro y el verso 11b me hacen reflexionar sobre la realidad que vivimos en nuestras vidas. El pastor tiene que sacrificar su vida para servir a la comunidad de fe, no es que vaya a morir, sino que el sacrificio de su familia, del tiempo para esparcirse, descansar y vivir. Son muchas las ocasiones en que ese tiempo, esos acontecimientos no se dan en la vida pastoral, pero es nuestro deber hacer el mejor esfuerzo.

Hoy este verso nos da la imagen correcta de la labor que toda persona debe de realizar, desde su espacio y su llamado. Porque de una forma u otra todos somos llamados a realizar el ministerio de la iglesia, el de la comunidad de fe; porque querramos o no en algún momento tenemos que realizar labor pastoral con otra persona, ya sea que acudan a tu persona o te las encuentres en una tienda o en algún lugar, de forma casual, no intencionada. Es que la labor pastoral significa vivir para la otra persona, por medio del servicio, humilde y entregado. Es el que realizamos a cada momento, a veces, sin siquiera darnos cuenta, pero si lo hacemos por amor, Dios nos ha de compensar. Así es la vida del que sirve, sigamos sirviendo al otro y a la otra, hasta dejar nuestra vida en la de la otra persona.

Hoy estas palabras nos hablan de la labor que debemos de desempeñar como persona luterana. Es el momento de comenzar a transformar el ministerio que realizamos para que se haga realidad el llamado de hacer discípulos, bautizar y predicar el Evangelio de Jesús. Es Jesús el Buen Pastor el que nos sigue indicando el camino para hacer la transformación social que necesitamos en nuestra Isla de Puerto Rico, la que Dios nos encargó que cuidáramos; hagámoslo. Mostremosle a la comunidad de fe que se puede servir como pastores/as, no todos podemos ser Ministros Ordenados a Palabra y Sacramento, pero sí podemos consolar y llevar palabras de esperanza en los momentos de mayor soledad y dolor de una persona, una familia o una comunidad.

Jesús es el Buen Pastor y su vida dió por sus ovejas, por nosotros, por ti y por mí; repliquemos esa acción de acuerdo a nuestras capacidades y el lugar donde nos encontremos. Dios sigue a cargo, y seguirá, de su iglesia, de la cual somos parte activa y vigorosa.

NO DEJES DE ORAR POR PUERTO RICO, EN ESTOS MESES ESA ORACIÓN NOS HA DE BRINDAR
CONTESTACIÓN.

En la tarde del domingo, 29 abril 2012, desde las 2 de la tarde se celebra un Acto Ecuménico por el Día de los Trabajadores en las facilidades d ela Universidad Pedro Albizu en San Juan.

Paz

Rev. Felipe Lozada Montañez
Obispo Sínodo del Caribe/Bishop Caribbean Synod
Iglesia Evangélica Luterana en América/Evangelical Lutheran Church in America

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Lucas 36b

Hermanas y hermanos

Que la gracia de Dios siempre esté fortaleciéndoles en sus vidas, ministerios, familia y comunidad.

Verso 34b: Paz a ustedes. [DHH]

Con estas sencillas palabras saluda Jesús a sus discípulos, quienes todavía se encontraban reunidos dialogando sobre lo acontecido: la muerte, la crucifixión y la resurrección. Jesús sabía lo que sentían sus discípulos, percibía el temor [quizás miedo] ante los acontecimientos. Aunque el mismo Jesús les había explicado lo que sucedería, sus discípulos, aquellos y los de hoy, no entendían, no podían explicar lo acontecido. Es que los misterios nos asombran, para ello son misterios.

El saludo de Jesús les trae a ellos un momento de asombro, nos narra el evangelista que se asustaron y se asustaron mucho. Siempre me acuerdo de esos momentos en los cuales uno esta concentrado en una lectura o mirando un cuadro, de momento se acerca una persona, la cual no escuché que se acercara, y me saluda. Lo más seguro es que me asuste, que pueda tener un movimiento de asombro. Lo mismo le sucedió a los discípulos, Jesús se les aparece, los saluda y para tranquilizarlos le enseña sus manos y pies, donde le habían clavado a la cruz. Jesús les afirma que es él, que no es un fantasma, que no es un espíritu ni un aparecido. Hasta les invita a tocarle y mirar. Hasta comió frente a ellos, qué otra prueba querían, qué otra prueba queremos.

Lo siguiente es un extracto de una definición sobre el saludo de la paz, mayormente en el orden litúrgico de la Iglesia Católica Romana:
EL SALUDO DE LA PAZ
El Misal describe así el gesto de la paz: Los fieles “imploran la paz y la unidad para la Iglesia y para toda la familia humana, y se expresan mutuamente la caridad, antes de participar de un mismo pan” (IGMR 56b).

a) Se trata de la paz de Cristo: “Mi paz os dejo, mi paz os doy”. El saludo y el don del Señor que se comunica a los suyos en la Eucaristía. No una paz que conquistemos nosotros con nuestro esfuerzo, sino que nos concede el Señor.
b) Un gesto de fraternidad cristiana y eucarística: Un gesto que nos hacemos unos a otros antes de atrevernos a acudir a la comunión: para recibir a Cristo nos debemos sentir hermanos y aceptarnos los unos a los otros. Todos somos miembros del mismo Cuerpo, la Iglesia de Cristo. Todos estamos invitados a la misma mesa eucarística. Darnos la paz es un gesto profundamente religioso, además de humano. Está motivado por la fe más que por la amistad: reconocemos a Cristo en el hermano al igual que lo reconocemos en el pan y el vino.

En nuestro orden litúrgico podemos darnos el Saludo de la Paz en distintos lugares: luego de las Plegarias del Pueblo, después del Padre Nuestro o al finalizar el oficio. Esta última casí no se está usando, ya que nos despedimos con el “Vayan en Paz. Sirvan al Señor.”, pero también es un saludo de paz. Lo importante es darnos la paz, un momento de reconciliación con la otra persona. El saludo tiene que salir de nuestro corazón, sentirlo y hacerlo sentir.

Hoy en día tenemos que rescatar los espacios que nos traen paz a nuestras vidas, a nuestro entorno, tanto el familiar como el comunitario. La paz es un momento especial, es el momento en el cual podemos sentir la presencia de la divinidad y cuando esta es compartida en comunidad es Dios mismo quien nos da su paz. Es un momento especial en la vida de cada persona, es un alivio y un recuperar nuestra humanidad, nuestro ser. Fuimos creados por Dios para amarnos, para cuidarnos y para consolarnos en los momentos difíciles y para felicitarnos en los momentos sencillos, cotidianos. No podemos olvidar el saludo de la paz, aún para aquellas personas que no conocemos. Tenemos que orar por la paz en la comunidad, en la sociedad y en el mundo. Dios mismo nos lo la da y nos pide que llevemos mensaje de paz a otras personas.

En este año electoral es necesario que llevemos paz a todos los lugares, que las diferencias partidistas y la pasión de la política no empañe el entorno social en que vivimos. Dios quiere lo mejor para cada persona, para su pueblo y no hay nada mejor, con excepción del Reingo, que sentir libres y en paz. Debemos de servir de mensajeros de paz, lo cual no quiere decir que no digamos lo que proféticamente vale la pena decir, señalar y denunciar. Porque la Verdad es la que trae la paz, aunque de momento no se entienda, Dios se encarga de todo.

Oremos por nuestro pueblo, por sus líderes, por las comunidades, grupos comunitarios y sociales.

Paz
Rev. Felipe Lozada Montañez
Obispo Sínodo del Caribe/Bishop Caribbean Synod
Iglesia Evangélica Luterana en América/Evangelical Lutheran Church in America

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Juan 20:21b

Hermanas y hermanos

Que la Gracia de Dios les siga dando la energía para continuar el camino que ya Él les ha señalado en sus vidas.

Verso 21b: ¡Paz a ustedes! Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes.

Cada día que transcurre nos acercamos al momento en el cual una parte substancial del pueblo de Puerto Rico ha de participar en el proceso electoral que ha de decidir el grupo de personas que han de ocupar posiciones de autoridad y poder para administrar el Presupuesto Gubernamental. Empiezo esta reflexión con estas palabras porque en ocasiones tendemos a pensar que la Iglesia nada debe, ni tiene, que decir sobre los procesos que afectan, y situaciones, que afectan al pueblo. Las elecciones es un proceso, y una situación, que afecta al pueblo, del cual cada uno de nosotros, de nosotras, formamos parte. No es un llamado al activismo partidista, sino un llamado a llevar un mensaje de acompañamiento, evangélico, esperanzador y de justicia.

Habiendo establecido la premisa anterior es necesario que podamos establecer fronteras, parámetros y alcances, porque de eso se trata, de conocer, inteligente y sabiamente, el lindero de nuestra actuación, hasta donde debemos de llegar. Jesús lo hizo en su tiempo, sin dejar de denunciar el mal en que la sociedad judía había caído. Jesús vino a cumplir con la misión que Dios le había encargado, devolver al pueblo al camino del amor y del cumplimiento de la justicia y la misericordia. Para ello tuvo que enfrentar los poderes de su tiempo, que si lo analizamos bien veremos que se parecen a los poderes que hoy tenemos que denunciar, desde el Evangelio: egoísmo, desviación, corrupción, orgullo, vanidad, injusticia y todos los desmanes que cada uno de ellos conlleva. Seguimos a Jesús y su Mensaje.

En nuestro tiempo lo importante es actuar sabiamente, no podemos ni debemos de dejarnos llevar por la pasión ideológica ni fundamentalismos que nos devíen del camino del Evangelio, la Justicia Social y la Prédica de la Salvación. No podemos ni debemos de caer en la política partidista ni en acciones que puedan confundir al pueblo humilde y trabajador. Jesús enfrentó el poder religioso de su tiempo, porque estos se habían acomodado y recibían dádivas que no les correspondían. Jesús enfrentó el poder político de su tiempo, porque estos actuaban por la libre y en contra del beneficio de la comunidad, de la sociedad. Jesús se enfrentó a sus discípulos cuando estos no entendían lo que tenía que suceder, todavía no entendían la profundidad del mensaje que él les dejaba. Es por ello que cada una de las personas que nos llamamos cristianos, cristianas, tenemos un deber mayor hacia el pueblo, porque tenemos los Evangelios que nos hablan sobre el amor, la misericordia, la justicia y el bienestar del pueblo. Somos enviados por Jesús.

Martín Lutero nos indica que tenemos que ser “los pequeños Cristos”, no nos dice, en ningún momento, que seamos igual a Cristo, pero que debemos, en todo momento, actuar como él. Esa es la diferencia que tenemos con los primeros discípulos, las primeras discípulas, que tenemos el Evangelio: Jesús nos regala su Paz y nos envía a predicar la Buena Nueva a toda criatura. En la segunda parte del versículo 21 está claro ese mandato, al cual tenemos que responder “Heme aquí, envíame a mí.” Es algo grandioso, es un llamado al discipulado, desde la perspectiva del Evangelio que libera, justifica y salva. Es una tarea que tenemos que acometer en comunidad, como hijos e hijas de Dios, como personas comprometidas con la Verdad. Somos discípulos/as de Jesús.

Vivir la Verdad que el Evangelio nos brinda no es tarea sencilla, tenemos que seguir enfrentándonos a los poderes del mal. Es por ello que debemos de llevar nuestro mensaje evangélico a toda criatura, presentarle a los candidatos a puestos políticos, sin distinciones de colores, ideologías o posturas partidistas, el programa y las ideas que ayuden a mejorar la calidad de vida de nuestro pueblo. Esto lo hemos hecho en el pasado y lo seguiremos haciendo, es parte de nuestro llamado. Lo que rechazamos, con todas nuestras fuerzas, es el caer en pronunciamientos partidistas, ideológicos o sectáreos, esas posiciones las rechazamos.sin rendir el derecho de llevar las Buenas Noticias al pueblo. Les invito a que presenten sus ideas a todos los sectores políticos, económicos y comunitarios a los cuales tengamos acceso, sin caer en luchas con otras personas. Les invito a que estemos en oración por esta campaña electoral que apenas está comenzando, oremos por las personas que participan y los que han de ser candidatos/as; para que Dios les recuerde que son electos/as para servir al pueblo y no a servirse los dineros del pueblo. Somos proclamadores/as de la Verdad del Evangelio.

El domingo 22 de abril es el Concierto “Son del Corazón Luterano…” donde los donativos/ofrendas recogidas son para ayudar a Servicios Sociales Luteranos de Puerto Rico para continuar la obra que se hace, en especial el Centro de Respiro en Cayey. Tu donativo/ofrenda de $15.00 por persona y tu presencia en el Teatro del Recinto Metro de la Universidad Interamericana el domingo, 22 abril, desde las 4pm será apreciada. Aporta, Asista y Apoya.

Paz

Rev. Felipe Lozada Montañez
Obispo Sínodo del Caribe/Bishop Caribbean Synod
Iglesia Evangélica Luterana en América/Evangelical Lutheran Church in America

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